7 cosas que puedes empezar a hacer ahora mismo para reducir tu impacto medioabmbiental (parte 1)

sostenibilidad

He de reconocer que después de participar en el ecochallenge de 2017 he recuperado algunos hábitos que había aparcado y he adquirido otros nuevos.

No he empezado a plantar arboles en mis ratos libres ni me he pasado al veganismo radical de nivel 7, de hecho ni siquiera he apadrinado a una familia de pingüinos por un euro al día, pero estoy muy contento de haber incorporado en mi día a día algunas practicas que me ayudan a ser mas consciente del impacto que tienen mis acciones cotidianas y como puedo cambiarlo con decisiones muy sencillas.

RE-Utiliza tu bolsa:

Si te pones a sumar las bolsas de un solo uso que utilizas cada día te puede dar algo.

Por supuesto puede que seas de esa gente que guarda esas bolsas y luego las reutiliza para lo que haga falta pero seamos sinceros y aceptemos que cada día nos dan un montón de bolsas de plástico y no tenemos claro donde van a parar ¿te doy una pista?

 

Ese consumo de plástico se puede reducir notablemente acostumbrándote a algo tan sencillo como llevar contigo siempre una bolsa reutilizable.

De primeras parece algo considerablemente engorroso pero la verdad es que si lo piensas todos los días antes de salir de casa te aseguras de llevar uno o dos puñados de llaves, el teléfono móvil, quizás una tablet, el monedero y/o la cartera y otras cosas que consideras imprescindibles y que llenan tus bolsillos, mochila, bolso, riñonera o lo que sea ¿Me vas a decir que una bolsita de tela plegada va a suponer una gran diferencia en tus bolsillos?

Por suerte la mayoría de supermercados han incorporado la opción de comprar una bolsa reutilizable como alternativa a las típicas bolsas de plástico. Pero si quieres algo mas DIY puedes encontrar un montón de tutoriales que te explican como convertir tus viejas camisetas en bolsas para ir a la compra con muchísimo estilo.

O si prefieres algo mas elaborado:

Necesidades vs. Deseos:

No se lo digas a nadie pero soy un adicto a las compras reprimido.

Siempre que voy al súper, al mercado o a cualquier gran superficie  acabo deambulando por ahí como un zombi, mirándolo todo como un niño en una juguetería buscando algo que comprar.

Por suerte mi pepito grillo interior esta bastante alerta y me obliga a encontrar una escusa antes de sacar la tarjeta de crédito, así que ademas de andar por ahí con cara de flipado me dedico a debatir conmigo mismo en busca de un argumento solido para aprovechar esa oferta de 10 paquetes de galletas de chocolate por el precio de 9.

Justamente por eso la idea de cuestionarme cada compra antes de realizarla y llevarla acabo unicamente si de verdad necesito ese articulo es todo un reto para mi.

Hay una cosa que tenemos que tener clara en lo que a consumo responsable se refiere y es que el producto mas ecológico es el que no compramos.

Cualquier producto, por mucho certificado y etiqueta de comercio justo que lleve hay que transportarlo. Quizás pase por algún proceso de elaboración o empaquetado previo y cualquiera de esos procesos tiene un coste medioambiental.

Por supuesto que muchísimas compañías se preocupan de reducir esos costes o compensarlos y es importante apoyar esta actitud a la hora de decidirnos por una marca u otra.

He de reconocer que todavía me cuesta y algunos días me encuentro a mi mismo dando marcha atrás en la linea de cajas para repasar el contenido de mi cesta.Pero por otra parte es realmente liberador darte cuenta de que no necesitas la mayoría de las cosas que piensas en comprar casi por inercia. Un consejo que leí por ahí y que me ha estado funcionando es preguntarme si realmente lo necesito y sí la respuesta no es un si rotundo simplemente lo dejo.

Recicla todo lo que puedas:

Tan sencillo como eso. Cuando uno piensa en reciclar es fácil sentirse abrumado por las diferentes categorías a la hora de separar los residuos y puede que algunas veces no los separes correctamente. Pero la verdad es que por poco que hagas ya estarás haciendo mas que si no haces nada.

Lo ideal es empezar por lo mas básico como por ejemplo separar plástico, papel, vidrio y “el resto”. En algunas ciudades ese “resto” se puede separar en orgánico y mezclado pero en otros casos todo va al mismo contenedor.

Una vez que te acostumbres a estas 4 categorías empezarás a cultivar tu curiosidad y querrás saber cual es la mejor manera de reciclar cada cosa.

Hay muchisima gente tratando este tema desde distintos puntos de vista pero para empezar creo que quizás el mejor recurso sea la web de ecoembes y su guia de como reciclar bien.

En la segunda parte de este post nos centraremos en como reducir el impacto medioambiental desde la cocina.